Cuando un nuevo asesino, conocido como Ghostface, aparece en el tranquilo pueblo donde Sidney Prescott rehizo su vida, sus peores temores se hacen realidad al convertirse su hija en la próxima víctima. Decidida a proteger a su familia, Sidney debe enfrentarse a los horrores de su pasado para poner fin al derramamiento de sangre de una vez por todas.